385 Grados / Tlaxcala – Puebla / Javier C.C / Por tercera ocasión desde octubre pasado, integrantes de 20 sindicatos de camioneros del estado de Tlaxcala realizaron un bloqueo en la caseta de cobro de la autopista Tlaxcala-Puebla, en protesta por lo que consideran la invasión ilegal de un contrato de obra correspondiente a la ampliación de esta vía de comunicación.
Los manifestantes aseguraron que el contrato colectivo para los trabajos de acarreo, terracerías y traslado de material pétreo les fue otorgado desde octubre de 2024, se encuentra debidamente registrado ante el Centro Federal de Conciliación Laboral y contempla 16 kilómetros del tramo tlaxcalteca, mientras que al estado de Puebla le corresponderían aproximadamente 300 metros.
De acuerdo con los dirigentes sindicales, la protesta obedece a la falta de respuesta tanto del Gobierno del Estado de Tlaxcala como de la empresa concesionaria PINFRA, pese a que desde hace más de tres meses sostienen mesas de diálogo sin obtener una solución definitiva. Señalaron que un grupo sindical de origen poblano, encabezado por Óscar y Axel, habría intentado apoderarse del contrato mediante presiones y actos violentos.
Los líderes sindicales denunciaron que, desde octubre, han sido víctimas de agresiones físicas, amenazas, extorsiones, apedreamiento de camiones e incendios de maquinaria, así como un presunto intento de asesinato contra su líder nacional, Ulises, hechos que —aseguraron— ya se encuentran debidamente documentados y forman parte de carpetas de investigación.
Durante la manifestación, el área permaneció bajo vigilancia de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Guardia Nacional y autoridades estatales, a fin de evitar confrontaciones. En este contexto, se registró un intento de ingreso de personas acompañadas de menores de edad al área del bloqueo, situación que fue atendida de inmediato por elementos policiales, quienes indicaron que no era seguro permitir la permanencia de menores en la zona, solicitando su retiro para salvaguardar su integridad, sin que se reportaran incidentes mayores.
Los sindicatos reiteraron que la movilización es pacífica y que incluso realizaron el pago del peaje al arribar a la caseta, subrayando que su intención no es generar conflicto, sino que se respete la legalidad del contrato. Indicaron que esta situación afecta directamente a entre 500 y 600 familias tlaxcaltecas, cuyos ingresos dependen de los trabajos de la ampliación.
Finalmente, los manifestantes advirtieron que no se retirarán del lugar hasta obtener una postura firme y oficial por parte de PINFRA y del Gobierno del Estado de Tlaxcala, reiterando que el trabajo de Tlaxcala debe ser para los tlaxcaltecas
