385 Grados / Alfonso Sánchez García / REDACCIÓN / En el acto póstumo en honor al ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya, su hijo Alfonso Sánchez García agradeció a la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros y a los representantes de los poderes del Estado por rendir homenaje a su padre.
Con profunda tristeza pero con gratitud, lo recordó como un hombre ejemplar, esposo amoroso y servidor público que entregó su corazón a Tlaxcala. Destacó que antes que cualquier cargo fue su padre, quien le enseñó que el mayor privilegio es servir a los demás con honestidad y que la política solo cobra sentido cuando se hace cerca del pueblo, con humildad.
Señaló que como gobernador dejó una huella imborrable por su convicción de construir un estado más justo, pero que por encima de los cargos será recordado como un hombre alegre, de principios y noble corazón.
Recordó que su padre decía que su mayor deseo al concluir su gobierno era poder caminar tranquilo por Tlaxcala, privilegio que la vida le otorgó, encontrando en el agradecimiento de la gente su mayor recompensa.
Finalmente, afirmó que su legado permanecerá vivo en su familia y en la historia de Tlaxcala, pues entendió que quien transforma la vida de una persona permanece para siempre en su memoria.
