*Niñas y niños se acercan al fascinante mundo de las aves.
*La Universidad despierta vocaciones científicas entre la infancia tlaxcalteca.
385 Grados / UATx / REDACCIÓN / La observación de aves ayuda a que se mantengan o se desarrollen ciertas habilidades, sobre todo en personas adultas, porque es una forma de permitir que el cerebro siga funcionando y que no se quede pasivo, aseguró Doctora Cecilia Cuatianquiz Lima, investigadora posdoctorante del Centro Tlaxcala de Biología de la Conducta de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (CTBC-UATx).
Durante el desarrollo del taller “Observación de aves” en el que participaron infantes de entre 6 y 11 años con actividades prácticas en el bosque de la Ocotera, la investigadora invitó a chicos y grandes a salir a sus jardines, a los parques o a las zonas de campo o de bosque para observar aves.
Tanto buscarlas y verlas, agregó, como escucharlas es un ejercicio que deja gran satisfacción, además, estudios científicos recientes indican que es una actividad bastante buena para la salud mental e incluso para prevenir, por así decirlo, enfermedades como el Alzheimer.
En cuanto al taller, aprovechando el viernes de Consejo Técnico y ante la inminente temporada de migración de aves, la Unidad para la Atención Integral de la Mujer (UAIM-UATx) trabajó con infantes en el bosque de La Ocotera, en donde realizaron prácticas de observación de especies locales y migratorias como chipes y rapaces.
Cercanos a la naturaleza, niñas y niños disfrutaron de una vivencia real de lo que significa el estudio de las aves contando con binoculares especializados que facilitó el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell de Estados Unidos.
Los infantes fueron guiados por la Doctora Cecilia Cuatianquiz, quien es una experta en el estudio de aves nativas. Como parte de esta edición del programa “Niñas con ciencia”, también elaboraron máscaras, se integraron a dinámicas lúdicas e hicieron algunas reflexiones sobre el impacto de los residuos en la fauna silvestre
