385 Grados / Huamantla / REDACCIÓN / La Plaza de Toros “La Taurina” registró otro lleno absoluto durante la Corrida de las Luces, organizada por Feria Toro, luego de que desde días anteriores se anunciara el agotamiento de las localidades.
Se lidiaron seis toros de Atlanga, de irreprochable presencia y juego desigual, destacando el segundo de la tarde.
En el balance de los matadores:
– Uriel Moreno “El Zapata”: palmas tras aviso y silencio.
– Héctor Gutiérrez: oreja y palmas tras aviso.
– Diego San Román: silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Una noche de tradición y devoción
Previo al paseíllo se llevó a cabo la tradicional Procesión en el ruedo de la Virgen de la Caridad, sobre un hermoso tapete que adornó la plaza. La obra artística de la maestra Gabriela Ferrer se extendió sobre las tablas y los burladeros, mientras los toreros y autoridades religiosas acompañaron el acto.
Con el fondo de la magistral interpretación del Ave María y la plaza iluminada únicamente por miles de candelas, se vivió uno de esos momentos extraordinarios de espiritualidad, solemnidad y entrega que distinguen a Huamantla.
Desde el gobierno municipal, el presidente Salvador Santos Cedillo ha señalado que preservar estas expresiones forma parte del compromiso de rescatar y fortalecer las tradiciones que dan identidad a Huamantla, procurando que las nuevas generaciones conozcan y vivan las manifestaciones religiosas, culturales y taurinas que forman parte de la historia de la ciudad.
La noche también tuvo un significado especial con la reaparición en la plaza, después de varias semanas, del ganadero Emilio Rodríguez, a quien le fue brindado el primer toro de la corrida.
Así transcurrió una nueva noche de luces en La Taurina, donde la tauromaquia, la fe y las tradiciones huamantlecas volvieron a encontrarse en un mismo escenario.
