385 Grados / Miriam Martínez / REDACCIÓN / La diputada local Miriam Esmeralda Martínez Sánchez advirtió que la violencia en Tlaxcala ha dejado de ser un tema que pueda ocultarse con discursos oficiales, al señalar que en la entidad ocurre un homicidio doloso cada 57 horas y que, hasta el pasado 20 de mayo, sumaban ya 59 asesinatos en lo que va de 2026.
Durante su intervención en la sesión ordinaria del Congreso del Estado, la legisladora del Partido Acción Nacional (PAN) cuestionó las estrategias de seguridad implementadas por los gobiernos estatal y federal, al considerar que las cifras reflejan una realidad marcada por el miedo, la impunidad y la falta de resultados.
“Son números alarmantes. Son cifras que desnudan una realidad que el discurso oficial ya no puede ocultar”, expresó desde tribuna.
Miriam Martínez lamentó el asesinato de Juana Margarita, conductora de plataforma digital localizada sin vida en Santa Cruz Tlaxcala tras haber sido reportada como desaparecida desde el pasado 9 de mayo, luego de realizar un viaje rumbo a Apizaco.
“Hoy una familia está destruida. Hoy unos hijos quedaron sin madre. Y hoy la sociedad tlaxcalteca vuelve a preguntarse: ¿quién sigue?”, señaló.
La diputada panista recordó también el homicidio de Enrique N., empresario de la construcción asesinado el fin de semana pasado durante un presunto asalto en Cuaxomulco, así como la masacre de cinco hombres ocurrida recientemente en Atlangatepec.
Asimismo, visibilizó el caso de Jenaro N., conductor también de plataforma digital, quien hace dos años fue víctima de un ataque armado durante un asalto y cuyos agresores, denunció, permanecen sin sentencia pese al tiempo transcurrido.
“Uno de ellos incluso está en libertad, mientras la víctima sigue enfrentándose a un sistema que le cancela audiencias sin explicación alguna. Esa es la realidad que viven miles de personas que salen todos los días a ganarse la vida con esfuerzo y honestidad”, sostuvo.en
La legisladora cuestionó además las declaraciones recientes del secretario de Seguridad Ciudadana, Alberto Martín Perea Marrufo, quien reconoció públicamente la existencia de investigaciones contra algunos alcaldes por presuntos vínculos con actividades ilícitas y no descartó la aplicación de una “Operación Enjambre” en Tlaxcala.
“Cuando un gobierno tiene que admitir que investiga a autoridades municipales por posibles nexos criminales, estamos frente a una señal gravísima. Entonces la pregunta inevitable es: ¿en manos de quién está nuestra seguridad?, ¿en manos de quién estamos las familias tlaxcaltecas?”, cuestionó.
Por ello, exigió resultados reales en materia de seguridad, coordinación efectiva entre los tres órdenes de gobierno, investigaciones transparentes y castigo ejemplar para quienes asesinan y desaparecen personas.
Además, demandó una revisión profunda de las instituciones públicas y advirtió que cualquier servidor público coludido con la delincuencia debe ser investigado y procesado sin importar el cargo que ocupe.
“La seguridad pública no puede administrarse desde la posición política ni desde conferencias de prensa llenas de triunfalismo. La seguridad se construye con inteligencia, prevención, investigación, coordinación y voluntad política”, subrayó.
Finalmente, sostuvo que Tlaxcala exige justicia y seguridad verdadera para las familias que hoy viven con miedo.
“Las mujeres no deben temer salir a trabajar y no regresar a casa. Los jóvenes no pueden seguir convirtiéndose en víctimas de la violencia. Tlaxcala merece vivir en paz”, concluyó.
